Hay algo especial y mágico en Escocia que hace que quien la visita por primera vez repita. Quizá sean sus impresionantes paisajes verdes; o la amabilidad de su gente, charlatana y hospitalaria, que no duda en echar una mano al turista cuando le ve desesperado intentándose situar en el mapa; o esa lluvia fina que cae día tras día y que da un toque nostálgico al lugar.
Las gaitas y el whisky han otorgado a Escocia una reputación internacional. Hay un método muy sencillo para ver si un país es conocido más allá de sus fronteras: preguntar a la gente qué le sugiere. Escocia son lagos, castillos, faldas a cuadros, Sean Connery, Braveheart, el Celtic de Glasgow, destilerías, gaélico y, sobre todo, mitos y leyendas.
El viaje que te proponemos es una ruta por las leyendas escocesas, por los relatos populares que han pasado de generación en generación y por la historia de esta tierra. Escocia está muy vinculada a su pasado celta, que se remonta a unos 2.000 años atrás. Fue aquella una época de supersticiones, invenciones y grandes héroes. Todas estas historias pasaban de boca en boca y hoy son parte del patrimonio de la nación.
Necesitarás un mínimo de una semana para completar esta ruta, aunque, si quieres sacar el máximo provecho a las paradas del recorrido y conocer a fondo la cultura escocesa, tómate unos días más.