Mónaco existe. Si pensabas que era un espejismo que solo aparecía en las revistas o programas del corazón, estás equivocado. Existe y además… ¡lo puedes visitar!
Mónaco es un Principado, el segundo país más pequeño de Europa detrás de El Vaticano, situado en un peñón entre Francia y el Mediterráneo, en la Costa Azul, con una increíble concentración de glamour, lujo, extravagancia y despilfarro en tan solo 202 hectáreas.
Existe cierta confusión, pero Mónaco es el nombre del país aunque también de su capital, y cuenta con cuatro distritos o barrios: Mónaco Ville, Monte Carlo, La Condamine y Fontvieille (éste último creado sobre el mar en la década de los 70). Su forma de gobierno es una monarquía constitucional y actualmente Alberto II, de la familia Grimaldi, se encuentra al frente del Principado. Con más de 35.000 habitantes, es el país más edificado de Europa lo que no le ha impedido conservar un gran número de espacios verdes abiertos al mar.
Mónaco es considerado uno de los “paraísos fiscales” del mundo, ya que no existe ningún impuesto sobre la renta personal y por lo tanto son muchos los ricos residentes en Mónaco que obtienen sus beneficios e ingresos fuera del Principado aunque cotizan en él para no pagar impuestos.
Así que si adoras los supercoches, conduce por Mónaco; si te gustan los yates, pasea por Mónaco y si quieres ver cómo se vive a todo tren, vete a Mónaco.