HISTORIA
La ciudad fue fundada hacia 1062 por el sultán Yussef Ibn Tachfin, jefe de los almorávides. Esta dinastía construyó numerosas mezquitas y madrazas en la ciudad, que se convirtió en un importante centro comercial, cultural y religioso. En 1147 pasó a manos de la dinastía de los almohades, que alzó numerosos palacios y perfeccionó el sistema de riego, hasta que en 1269 la conquistaron los benimerines. Desde principios del siglo XVI, Marrakech vivió un gran apogeo gracias a los saaditas, que embellecieron la ciudad con nuevas construcciones y la restauración de antiguos monumentos. Marrakech se convirtió en una de las ciudades más importantes del islam medieval y fue capital del reino en algunos periodos, en alternancia con su gran rival, Fez. Su nombre ha generado la denominación en las lenguas occidentales del país, Marruecos, que es una deformación del nombre de la ciudad. En árabe, el país se llama Al-Magrib y la ciudad Murraakush.