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La ciudad más turística de Marruecos, Marrakech, es un bullicio continuo de gente, de vida, de ruido, de música, de movimiento, de color…
Por Guiomar Pau
 

Conocida como la Ciudad Roja, por el color de su tierra, sus murallas y sus edificios, es uno de los núcleos más importantes del país, con más de un millón y medio de habitantes, y también el más monumental. Adentrarse en su medina (casco antiguo) es como trasladarse a otro mundo, a otra época, ya que parece que en este lugar el tiempo se hubiese detenido muchos años atrás. Visítala y disfruta de una cultura y unas costumbres fascinantes.

HISTORIA

La ciudad fue fundada hacia 1062 por el sultán Yussef Ibn Tachfin, jefe de los almorávides. Esta dinastía construyó numerosas mezquitas y madrazas en la ciudad, que se convirtió en un importante centro comercial, cultural y religioso. En 1147 pasó a manos de la dinastía de los almohades, que alzó numerosos palacios y perfeccionó el sistema de riego, hasta que en 1269 la conquistaron los benimerines. Desde principios del siglo XVI, Marrakech vivió un gran apogeo gracias a los saaditas, que embellecieron la ciudad con nuevas construcciones y la restauración de antiguos monumentos. Marrakech se convirtió en una de las ciudades más importantes del islam medieval y fue capital del reino en algunos periodos, en alternancia con su gran rival, Fez. Su nombre ha generado la denominación en las lenguas occidentales del país, Marruecos, que es una deformación del nombre de la ciudad. En árabe, el país se llama Al-Magrib y la ciudad Murraakush.

IDIOMA

Las lenguas más habladas son el dialecto árabe marroquí, el amazigh (o bereber) y el francés. Además, la mayoría de la gente que trabaja en el sector del turismo (tanto los guías oficiales como los que intentan aprovecharse de los turistas) y los vendedores tienen, como mínimo, algunas nociones de español.

OJO CON...
Los precios. Hay que regatear o negociar los precios donde no estén escritos, en las tiendas del zoco, en los taxis o al hacerse un tatuaje de henna.

 
 
Adentrarse en la medina de Marrakech es como trasladarse a otro mundo, a otra época.
 
Es conocida como la Ciudad Roja, por el color de su tierra, sus murallas y sus edificios.